La vida es una rueda, vivimos en interminables, o al menos así parece, círculos conexos entre si por invisibles lineas, empezamos algo, seguimos con otro, terminamos algo, lo seguimos y en algún punto volvemos al lugar donde comenzamos.
Volver a bloggear, es un eufemismo, en realidad nunca deje de hacerlo, solo fui abriéndome a nuevas posibilidades, desde el Twitter hasta el Facebook, fui compartiendo lineas tras lineas, palabras tras palabras, mi vida con muchos amigos y seguidores.
Mucha agua ha corrido bajo este puente, hoy la vida golpea, una vez mas, cuando no, y el corazón pide volver, volver a exorcisar aquellos demonios, ya viejos amigos a esta altura, en las teclas de mi notebook. Volver, con la frente marchita....